Breve historia de promaestro

Promaestro ya es una realidad y como todas las realidades tiene su pequeña y breve historia. La Fundación Promaestro nace del encuentro, la conversación y el compromiso de unos amigos. Unos amigos que se conocieron hace años, precisamente en las aulas de una escuela, y que, desde entonces, han compartido ideales, preocupaciones, anhelos de cambio, incluso algún que otro sufrimiento.

En una de aquellas conversaciones entre amigos salió, una vez más, el tema de la educación como una de las claves para mejorar el presente y aventurarse hacia un futuro mejor. Veíamos claro que si queríamos hacer algo por nuestra sociedad, teníamos que empezar por la educación.

Un buen profesor cambia la vida

Párate un minuto y recuerda la mejor experiencia educativa que hayas tenido y fíjate en cómo era el profesor que estaba al frente de ella. Recuerda cómo te trató, cómo vivía lo que enseñaba, cómo tuvo en cuenta a los distintos alumnos y sobre todo, valora lo que te aportó y en qué nuevo lugar sitúo tu vida, tu concepción del aprendizaje, tu visión del mundo, tu relación con los demás, en definitiva, tu vida. ¿Acaso no sientes que aquel profesor o aquella maestro cambiaron, en algún sentido, tu vida?

La Fundación Promaestro parte de este reconocimiento: los buenos profesores cambian la vida de las personas de un modo significativo. Imaginemos un mundo donde no existieran los maestros: ¡sería un mundo inhumano! Por ello desde Promaestro queremos apoyar, estimular y acompañar a todos los profesores que están cambiando la vida de sus alumnos a mejor. Todo buen profesor sabe que: