Escuela Bosque. Escuela de Sentidos y con Sentidos

Forest School: School of Senses and with Senses

Sonia Peirone y Susana Di Marco 

Los Potreros, Córdoba (Argentina)

 

 

Resumen

Este escrito es el correlato teórico sobre una práctica educativa que lleva casi 5 años de realización, en un medio no convencional de aula, es decir, a través de una enseñanza no formal. Esta práctica, en forma de talleres, la desarrollan niños, niñas y jóvenes que buscan responder a una necesidad de conexión con un medio diferente, “la naturaleza”; de padres y madres que evidenciaron y evidencian mejoras en la conducta y el aprendizaje de sus hijos e hijas. Donde los sentidos sensoriales son los protagonistas centrales e invisibles de cada práctica. En estos talleres, se experimentan, junto a quienes guían el proceso de aprendizaje, momentos educativos únicos en oralidad, escritura y ciencias. Donde la observación detenida y el análisis de situaciones se conjugan junto a asumir riesgos y desafíos, lo que permite revisar comportamientos y formas de enfrentar diferentes situaciones, en ellos mismos, con otros, hacia otros y con quienes guían las prácticas.

Palabras clave: aprendizaje; sentidos; naturaleza; educación; experiencias.

 

Abstract

This writing is the theoretical correlate of an educational practice that has been carried out for almost 5 years, in a non-conventional classroom environment, that is, through non-formal teaching. This practice, in the form of workshops, is carried out by boys, girls and young people who seek to respond to a need for connection with a different environment, “nature”; of fathers and mothers who showed and still show improvements in the behavior and learning of their sons and daughters. Where the senses are the central and invisible protagonists of each practice. In these workshops, unique educational moments in oral, writing and science are experienced, together with those who guide the learning process. Where careful observation and analysis of situations are combined with taking risks and challenges, which allows us to review behaviors and ways of facing different situations, in themselves, with others, towards others and with those who guide the practices.

Keywords: learning; senses; nature; education; experiences.

 

Contextualización

La práctica educativa “no formal” de la Escuela Bosque se fue desarrollando en el espacio denominado Granja San José, la que poco a poco transformó su nombre y su sentido a medida que fueron desarrollando los talleres que se proponían a los visitantes semanales y ocasionales.

Lo que se denomina Escuela Bosque: Escuela de Sentidos y con Sentidos se desarrolla en La Granja San José, un espacio de aula abierta de dos hectáreas en la zona rural de Los Potreros[1] rodeado de Monte Nativo, recorrido por uno de los ríos más importantes de la Provincia de Córdoba (Argentina): el Ctalamochita o Río Tercero.

La Escuela Bosque: Escuela de Sentidos y con Sentidos, trabaja con dos grupos de niños y niñas que se agrupan según un rango de edades convenientemente determinado: grupo 1, de los 2 años y medio a los 6 años (asisten por la tarde, dos veces a la semana), y grupo 2, de los 7 a los 12 años (asisten por la mañana, dos veces a la semana).

En el presente año (2023) el grupo 1 cuenta con 30 niños y niñas y el grupo 2 con 25 jóvenes. Tanto uno como otro son acompañados por un guía profesor de psicopedagogía y un profesor acompañante terapéutico que además es profesor de equinoterapia. Los grupos inician y profundizan en el contexto de La Granja y del Monte Nativo contenidos de Lengua, Matemática y Ciencias haciendo foco en el recorrido y reconocimiento del método científico.

Las actividades se iniciaron en marzo del 2014: todo comenzó en un predio de una hectárea que con esfuerzo se fue preparando para dictar clases de equinoterapia; los caballos son desde entonces el centro motor de toda esta historia. Al pasar el tiempo se fueron ampliando y adaptando las instalaciones para que todos los visitantes estuvieran a gusto y se sintieran parte. Desde ese momento se comenzaron a recibir inquietudes y escuchar las necesidades de padres y madres que llevaban a sus hijos e hijas a compartir momentos de recreación y rehabilitación.

A medida que La Granja iba creando lazos a nivel local[2], nacional e internacional[3], como convenios y trabajos en colaboración, los talleres de la Escuela Bosque iban integrando distintos espacios para el desarrollo consciente de los sentidos, que se ponen de manifiesto en cada práctica ofrecida.

Integrar animales tuvo la finalidad de ofrecer estímulos para estudiantes y/o visitantes, mediante el contacto con sus texturas, olores y colores, sumado a la interacción directa con ellos al poder acariciar, contemplar, escuchar los distintos sonidos que producen, preparar y ofrecerles el alimento y observar sus particulares movimientos. Los animales que están en La Granja son criados de manera doméstica de modo que no resultan peligrosos o agresivos para las interacciones en los talleres y en las visitas.

La Granja comenzó a recibir visitas de diversas instituciones educativas de la zona, de una completa franja etaria: desde jardines maternales, escuelas primarias y de nivel medio y terciario, sumado a grupos particulares.

Los estudiantes que llegaban por medio de sus escuelas, después de la visita, regresaban con la familia; esto impulsado por los días de campo de los fines de semana, en donde no solo cuentan con la visita guiada por cada una de las casitas de los animales acompañada de una rica merienda; además se puede elegir entre diversas opciones de talleres: cocina campestre, manualidades, respeto y cuidado de la flora y fauna, entre otros.

Desde 2017 se realizan talleres semanales con metodología y filosofía Montessori promoviendo así la independencia y autonomía para niños, niñas y jóvenes de 2 años y medio hasta los 12 años[4]; las actividades están enfatizando fundamentalmente en el respeto por la naturaleza y la empatía por el otro. Enfatizando, cómo ya se mencionó, en Lengua, Matemática y Ciencias.

Por otra parte, cabe señalar que desde hace 7 años se lleva a cabo una actividad semanal denominada Conexión Ecuestre, donde se aprende todo sobre los caballos: su lenguaje, cuidados y respeto hacia ellos, monta, cabalgatas, entre otros.

La Granja San José desarrolla sus actividades de forma paralela y en conjunto con el Hogar de Tránsito de Río Tercero dependiente del Municipio de Río Tercero (hogar de niños y niñas en guarda del Estado), donde recibe semanalmente a los niños y niñas que habitan allí temporalmente, sumándolos a los talleres, ofreciéndoles así un espacio de distracción, amor y contención, todo esto de manera gratuita.

A partir del año 2019 se suma el programa provincial Familias para Familias, lo cual posibilitó el cuidado de dos menores, quienes conviven con la familia dueña de La Granja y auspiciante de la Escuela Bosque.

En este camino transitado de La Granja San José y junto a la solicitud de las familias de niños, niñas y jóvenes que visitan y transitan este espacio, se decidió darle forma a toda esta propuesta dándole un marco pedagógico a la primera Escuela Bosque: Escuela de Sentidos y con Sentidos de la ciudad como parte de un Proyecto de Educación no Formal.

Los comentarios de padres, madres, tutores y profesores en las visitas hacen referencia a cuánto se dificultan algunos espacios curriculares y la permanente búsqueda de estrategias para acercar a los estudiantes a la escritura, lectura, los cálculos matemáticos y la introducción al análisis del método científico.

Quienes llevan adelante La Granja pudieron inferir de cada visita la necesidad de un espacio diferente para brindar educación. Y de esa manera se fue complementando con lecturas que dieran el marco y sustento pedagógico a la propuesta que se fue desarrollando.

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Figura 1. Una tarde de actividades a las orillas del Río Ctalamochita (Río Tercero) “amasando arcilla como los pueblos originarios”. Escuela Bosque[5]

Justificación Teórica

Muchos fueron los textos consultados, analizados y desmenuzados para comprender cómo el aprendizaje los iba recorriendo como parte de una pedagogía de la proximidad; como influía e influye el contexto y el ambiente en cada visitante, participante y aprendiente que llega y recorre el espacio de la Escuela Bosque: Escuela de Sentidos y con Sentidos. 

Se describe a continuación, haciendo un recorrido de manera alfabética, los aportes bibliográficos como marco conceptual para justificar y sostener las prácticas propuestas en el espacio educativo.

En primer lugar, se tomó el aporte de María Acaso y Clara Megías (2017) a través de la propuesta en Art Thinking desde cuatro premisas educativas tomando el Arte como parte del cambio de paradigma educativo permitiendo producir procesos de aprendizajes a partir de la generación de curiosidad, atención sostenida y emoción para finalmente lograr el aprendizaje. En la práctica de los talleres, se evidencia cómo los niños, niñas y jóvenes se sorprenden con las propuestas ofrecidas, la delicadeza con la que interactúan con los animales y la atención dispuesta en cada detalle, que se expresa en lo que se va descubriendo; este contacto permite evidenciar el comienzo de un proceso de aprendizaje cuando con sus palabras lo comentan a sus familiares o al hacerles preguntas sobre los momentos vividos, transfieren la experiencia.

También se puso en práctica lo desarrollado por Marc Brackett (2022) en su libro Permiso para Sentir a través de su método RULER generando momentos donde las emociones se hacen evidentes y se manifiestan y los guías pedagógicos ayudan a reconocer, comprender, identificar, expresar y regular la emoción acompañando al proceso de la gestión emocional. 

En cada situación propuesta en el espacio de la Escuela Bosque, se propician y desarrollan momentos en que las emociones se convierten en las protagonistas y aquí es muy importante que los niños, niñas y jóvenes puedan ponerle palabras a la situación que viven. El método mencionado anteriormente ayuda a encaminar dichos momentos que devienen de las distintas instancias. Es de destacar que en la franja etaria más pequeña se evidencian situaciones en donde la espera a la recompensa y al turno dado se vuelven complicados.

Por otro lado, disfrutamos de cómo Nazaret Castellano (2022), en su libro Neurociencia del cuerpo, hace especial referencia a redefinir los sentidos incorporando dos a los ya conocidos (olfato, vista, oído, tacto, gusto): introspección y propiocepción, haciendo que en las prácticas educativas desarrolladas se propicia la observación de cada gesto, postura y movimiento de participantes.

La observación de las situaciones propuestas se realiza de manera compartida y consciente con quienes guían la actividad proponiendo espacios para detenerse y ofrecer momentos de auto y co-observación de lo que va pasando por el cuerpo para ayudar así a los participantes a que puedan detectar lo que van sintiendo, poniendo palabras a ese instante imperceptible entre la sensación, percepción y comunicación.

El desarrollo de las actividades en espacios abiertos y la interrelación con diferentes elementos animados e inanimados permiten evidenciar cómo es ese momento entre ellos y con ellos mismos, lo que les provoca, cómo se adaptan, cómo se relacionan e interactúan con lo desconocido, con lo que puede parecer o ser un riesgo. Muchos elementos dan las pistas de cómo se va desarrollando su sentido de introspección y propiocepción concibiendo al cuerpo como parte de un todo y cómo éste puede responder a lo que nosotros mismos nos vamos proponiendo.

Se complementa con el texto de Fernández Coto Roxana (2021), Cerebrando el Aprendizaje, introduciendo el tema de las neurociencias de manera amena acerca de cómo comprender el aprendizaje de cada niño, niña y joven. Cada sentido que se pone en juego despierta una revolución eléctrica en el cuerpo y el cerebro, y los adultos que se detienen en la observación pueden ser conscientes de qué es lo que se va produciendo en cada niño, niña y joven deteniendo el tiempo de la respuesta al estímulo, sólo descubriendo el proceso que se afianza en el aprendizaje. 

Al texto anterior se suma la obra de Melina Furman (2021), Enseñar Distinto, una forma de innovar el camino de la enseñanza mostrando y demostrando que como educadores o guías pedagógicos hay una gran responsabilidad al permitirnos flexibilizar algunas prácticas heredadas y que forman parte de nuestra biografía académica.

Los participantes en los talleres expresan las incomodidades que devienen de las prácticas tradicionales y muestran que, al exponerse a nuevas propuestas o formas, dichas situaciones vividas a diario dentro del ámbito escolar tradicional se revierten. El espacio invita a flexibilizar: todo el entorno es un laboratorio natural que da resultados observables al instante.

En este camino de conocimiento como adultos aprendices es necesario incorporar prácticas que promuevan el autoconocimiento sobre los momentos que vamos transitando; para ello Luis González López (2015) nos regala Meditación para Niños, invitando a ofrecer espacios para desarrollar prácticas acerca de cómo iniciar a los más pequeños (y no tanto) a la meditación observando y haciendo consciente la respiración (inhalar, exhalar). 

Llega posteriormente un texto que dio un giro interesante a la propuesta que se venía desarrollando, ya que en las páginas de Noemí Paymal (2014), Pedagogía 3000, se pudo afianzar la propuesta pedagógica que se está gestando y poniendo en práctica. Allí se encontraba, de manera implícita, la Escuela Bosque, como parte de las tantas propuestas realizadas en el mundo, lo que hace intuir que son muchos los que opinan que una forma educativa diferente puede ser posible.

El trazado de cada actividad que se ofrece fue realizándose a base a lo planteado por David Perkins (2016) en Aprendizaje Pleno, donde toma de un juego deportivo la manera de presentar una propuesta educativa de forma atractiva y sugerente trabajando con el error como base de los aprendizajes. Además, trabaja también el manejo y gestión de las emociones que genera cada momento nuevo, convocando al aprendizaje desde la curiosidad, la atención, el error, el volver a comenzar hasta afianzar el aprendizaje incorporado.

Ayudó a definir la mirada y despojarse de los preconceptos el material aportado por Martín Pino Quílez (2019) en Con Corazón y Cerebro, de quien se toma cómo desarrollar las buenas y malas preguntas, la importancia de la escucha entre nosotros y con otros, buscando, indagando y observando qué cosas debían cambiar o mantenerse. Como también, detectar en cada práctica los “errores” sobre los cuales volver a revisar, visitar y amigarse con lo que indican.

Fue un hallazgo muy importante la obra de Elsa Punset (2021),  Fuertes, Libres y Nómadas, donde ayuda a reafirmar nuestra misión más importante: cuidar al niño interior que llevamos dentro, a través de las propuestas para cada uno de ellos y para los adultos que visitan el espacio; la invitación a la práctica ancestral de reconocer en la naturaleza la poderosa fuente de energía que nos abraza en cada caminata y cabalgata exploratoria y que contribuye a afianzar la narrativa de la práctica de Escuela Bosque.

Por último, lo aportado por Dehaene Stanislas (2019) en ¿Cómo aprendemos?, quien explica los cuatro pilares con los que la educación puede potenciar los talentos de nuestro cerebro en el aprendizaje, donde traslada a un vocabulario claro y ameno lo que se investiga en los laboratorios. Los postulados de la forma de aprender del cerebro dan las pautas de cómo plantear las propuestas didácticas reivindicando la repetición con consciencia y el error como la puerta segura al aprendizaje genuino y personal.

Objetivos

La Escuela Bosque fue diseñada respondiendo a una necesidad que era expresada en las visitas a La Granja San José, donde padres, madres y docentes comenzaron a manifestar la importancia del contexto de “aula abierta” para los niños, niñas y jóvenes.

Posteriormente se realizó una revisión de la esencia de estas necesidades determinando hacia dónde debían estar dirigidas las actividades; se propone entonces:

        Compartir una propuesta de enseñanza no formal que nace de la necesidad de padres y madres que buscan algo diferente para la educación de sus hijos e hijas.

Brindar un espacio diferente de socialización y aprendizaje para niños, niñas y jóvenes.

Establecer, en la región, un lugar de aprendizaje diferente al que brinda en el sistema educativo tradicional.

Ofrecer, a través de la enseñanza no formal, otros caminos pedagógicos para transitar los aprendizajes.

        Invitar a identificar, nombrar, listar y revisar los estados emocionales que se experimentan en cada experiencia de aprendizaje propuestas.

Promover otro tipo de enseñanza desde la arquitectura natural con el fin de descubrir nuevas posibilidades y oportunidades para todos.

Invitar a los adultos a observar y sentirse parte hacedora del aprendizaje de niños, niñas y jóvenes desde otros lugares y espacios.

Descripción

Los días de actividades de la Escuela Bosque se convierten en la puerta abierta al disfrute y la experimentación, los participantes son acompañados desde la llegada al espacio por los docentes guía. Dichas actividades pueden variar según el tiempo (depende la época del año) que toque: las que se realizan al aire libre se está en contacto con los animales de granja, se les brinda la comida, se recorre el predio, se llega hasta el río, se cuentan cuentos e historias, se trabaja con arcilla. Se hacen incursiones al Monte Nativo, en caminatas exploratorias, se trabaja con la consigna “siempre hay algo nuevo para descubrir”, se comparten clases de equinoterapia y de ordeñe (dependiendo de la época del año). Mientras que las que se realizan dentro del salón de usos múltiples son actividades vinculadas a la elaboración de alimentos (a partir de la materia prima que brinda La Granja), la lectura, escritura, títeres y manipulación de instrumentos musicales.

Dentro de la jornada se preparan espacios para momentos o recreos amigables, que suponen observar la respiración consciente, identificar las pulsaciones, mirarse unos a otros para determinar, por ejemplo, si los cachetes están más o menos rosados y se ha recibido el sol de la mañana o de la tarde para identificar, así, como el ambiente influye en nosotros y determinar de manera fehaciente que somos parte de un todo. Estos espacios dependen de las actividades que se van realizando.

Momento 1: La llegada

Cuando los niños y niñas llegan a La Escuela, es un momento especial, porque se trata de hacerles sentir a cada uno de ellos que se lo está esperando.

El recibimiento es parte de una ceremonia con saludos personales, abrazos, un beso, con una mirada para descubrir la felicidad que produce el encuentro y ofrecer una pregunta: ¿cómo te sentís?, ¿cuántas veces te reíste hoy?, ¿qué te gustaría compartir hoy?, entre otras. Las respuestas pueden ser comentadas por los asistentes o ser elegidas entre carteles que se ofrecen, con la intención de identificar “las sensaciones, sentimientos y emociones que cada uno va sintiendo”.

Cuando han llegado todos los participantes, se procede a una ceremonia de izamiento de la bandera de la PAZ, se agradece por el día a compartir entre todos y se comunica la actividad a realizar.

Momento 2: Preparando la jornada

Posteriormente, mientras se ubican las pertenencias personales en el salón de usos múltiples, se explica la actividad propuesta para el día: generalmente son todas al aire libre, con una caminata de iniciación para observar cómo los espera el lugar y cómo se encuentran para recibir los momentos propuestos, mientras se introduce a la temática de lo que se hará, y se guía hasta el lugar donde comienza la acción.

Momento 3: Descubriendo las actividades programadas

Se deja espacio para que surjan las preguntas (dependiendo del grupo que concurre) y también algunas quejas y caras largas, que luego van cambiando a medida que transcurre la jornada. Las preguntas y reacciones (en sus caras y disposición del cuerpo) nos dan pistas de cómo se sienten con la propuesta.

La práctica situada al aire libre en la naturaleza nos proporciona muchas veces (por no decir todas), los materiales que darán contexto y sustento a la actividad propuesta facilitando la transferencia que va siendo plasmada en narrativas orales, escritas y/o dibujos.

Es muy común programar dos o tres hojas de rutas para el desarrollo de una misma propuesta atendiendo a las necesidades y predisposición de los participantes. Lo que permite hacer una lectura de cómo se sienten y cómo se predisponen a la resolución de lo propuesto.

Momento 4: ¿Qué nos llevamos?

Este espacio se comienza a elaborar y trabajar en los momentos de recreo y en los minutos finales de la clase desarrollando preguntas disparadoras: ¿cómo se sintieron en la jornada de hoy?, ¿qué observaron?, ¿con qué y con quiénes trabajaron?, ¿con quiénes compartieron las actividades? (plantas, animales, personas), ¿pueden describir qué hicieron en la jornada?, entre otras. En algunas actividades se finaliza con producciones, generalmente dibujos y/o maquetas con elementos que nos brinda el lugar, ya que los consideramos medios de expresión para consolidar lo trabajado; entre otros es importante para el desarrollo de la observación de los detalles de los momentos de trabajo.

En cuanto a las actividades y habilidades cognitivas

Se propician momentos en donde se desarrollan espacios sensitivos y cognitivos en los cuales se involucran procesos de aprendizajes concretos al trabajar en un entorno natural, que estimula a encontrar anclajes para la ejemplificación y comprobación. Entre ellas, destacamos actividades de:

 

Cuadro 1. Escuela Bosque actividades y habilidades, documento de evidencias (2021).

Experiencia

Actividad

Qué observamos

Vida Práctica

Apuntan al cuidado de sí mismos, de los demás y del ambiente físico que habitan, la capacidad de resolver situaciones, manejo de la frustración y del riesgo (tanto físico como social).

Recorridos dentro del predio, caminatas hacia el río, manipulación de objetos, procesos de elaboración (masa, barro, objetos simples y complejos (dependiendo la edad).

- Capacidad de adaptación al medio propuesto.

- Caminata, equilibrio físico, postura, pisada.

- Relaciones que establece con los otros, en conversaciones, colaboraciones, entre otros.

Vida Práctica: Sensoriales

Involucran los sentidos, las sensaciones y las emociones que se despiertan.

Por ejemplo, al recoger huevos, dar de comer a las aves, ofrecer la leche a los cabritos recién nacidos, en los paseos a caballo o en una clase de equinoterapia.

-Manipulación, en donde se pone en juego la motricidad (fina o gruesa).

-Sensaciones que producen las diferentes texturas a las que se expone, lo que produce en cada uno.

Lenguaje, oralidad y escritura

Experiencias que estimulan el aprendizaje de la escritura y lectura.

Espacios en donde se ofrece dejar huellas, primero con todo tipo de elemento que posibilite dejar una huella sobre tierra, barro, piedra, para llegar por último al papel; y al hacerlo poner palabras a cada creación.

-Capacidad y fuerza en el agarre, la identificación de la posibilidad que brinda cada parte de los dedos, manos, brazos, pie, boca, para dejar huella.

-Expresiones en el rostro cuando se está produciendo la huella.

-Las explicaciones de cada escribiente al dejar su huella.

Matemática

Se parte de la premisa que los niños y niñas nacen con “intuición de probabilidades” (Stanislas, 2019).

Utilización de materiales concretos, las propuestas en el arenero para determinar las cantidades de arena que cabe en distintas vasijas/baldes o cuando contamos cantidades de patas de los animales de la granja o multiplicamos si son de la misma especie, entre otras instancias más complejas dependiendo el grupo. La idea es reforzar, profundizar, repetir y consolidar lo que van viendo en la educación formal.

 

-Observar cómo se va produciendo, desarrollando, consolidando conceptos abstractos de “cantidad, capacidad”.

-Resolución de problemas simples utilizando la lógica matemática.

-Resolución de cuentas con las operaciones básicas.

Fuente: Elaboración propia.

Las actividades que se proponen favorecen el desarrollo de la percepción, memoria, comprensión, lenguaje, metacognición, motivación, emoción, razonamiento, predicción, resolución de situaciones problemáticas, planificación, autorregulación, evaluación, reorganización, anticipación, capacidad creadora, capacidad de abstracción, entre otras. Se hace especial énfasis en la observación de habilidades:

Motrices: estimulando movimientos voluntarios que se integran en actos coordinados e intencionales y conscientes; a saber: en los desplazamientos, los saltos, los giros, las manipulaciones, el equilibrio, la coordinación, sincronización, precisión, el uso y ocupación del espacio y tiempo, la gestualidad.

Sociales: cada actividad está pensada para desarrollar la resiliencia, el autocontrol, la tenacidad, la colaboración, la empatía, la autogestión, la comunicación, las relaciones personales, la toma de decisiones y el asumir riesgos en una actividad.

Actitudes: conocer el entorno que los rodea y despertar la conciencia en el niño o niña, y los jóvenes del lugar que ocupan en el mundo para llevarlos a sentir respeto y amor por su ambiente, creando un sentido de solidaridad y pertenencia con toda la familia humana y su hábitat.

Evaluación

La evaluación se realiza por medio de la observación a los estudiantes de todo su proceso, el cual se registra en el cuaderno bitácora (que se entrega una vez al mes) de lo que acontece en cada encuentro, teniendo en cuenta criterios y variables que se detallan en la Tabla 1 y 2 (ver en Anexos). Es de destacar que las dos son de elaboración propia y que se desprenden de la necesidad de dejar registro de lo que nos aporta cada encuentro. Además, se realiza una autoevaluación (de los guías/maestros), sobre los procesos que se desprenden de la práctica con indicadores basados en los textos que acompañan como base teórica.

Este punto sirve para retroalimentar lo que se brinda y a su vez sirve como insumo en las discusiones de las reuniones quincenales; de estas se desprenden las observaciones que se expresarán en los anexos y que sirven de informe para la familia.

Metodología

Todas las actividades tienen una profundidad de interacción dependiendo el grupo. Al grupo 1 se le introduce por medio de cuentos, juegos y afianzamiento de los sentidos, descubrimiento de sensaciones, mientras que con el grupo 2 se profundizan conceptos, se elaboran conjeturas, se evidencian hipótesis sobre lo que se está observando, mirando, manipulando, se utilizan las preguntas y/o afirmaciones que los más pequeños realizan, esto favorece los debates para encontrar respuestas a las situaciones problemáticas planteadas.

Cada una de las propuestas lleva implícita el recorrido por La Granja visitando cada espacio; el movimiento acompaña el proceso de enseñanza y aprendizaje, en las caminatas se recorre todo el predio deteniéndose especialmente en cada uno de los lugares que los animales ocupan.

Se profundiza en la idea de exploración, dialogando con lecturas sensibles del espacio, los objetos, el cuerpo y las relaciones. Explorar es preguntar, preguntarse con el gesto y los sentidos, interrogar al objeto explorar es un gesto de apropiación, y que tiene lugar mucho más cerca del aprendizaje que de la enseñanza, explorar es preguntar, preguntarse con el gesto y los sentidos, interrogar al objeto (Calmels y Brailovsky, 2019, p. 5).

Después se realiza la ronda de discusión, en ese momento se comparte también una merienda (dependiendo la etapa del año se brindan frutas de estación y/o una bebida caliente), es allí donde se comenta y se pone en palabras todo lo vivenciado, luego se dibuja o se anota el registro de la experiencia vivida ese día en la Bitácora de La Granja Personal[6].

Cada grupo está en un momento de aprendizaje, rodeado de objetos naturales y artificiales y los mismos tienen un significado y significante ya que como dice Daniel Brailovsky (2021, p.10) “éstos son testigos, son evidencia y son espejos”. Los dos grupos van desarrollando esta idea de exploración y descubrimiento, y el adulto guía se convierte en maestro en el momento en que, además de celebrar y acompañar los hitos de su desarrollo, interviene enfrentándolo a un pedacito del mundo que es puesto en diálogo para intervenir sobre él.  En la escena de la exploración hay enseñanza.

Se hace especial referencia en la Escuela Bosque al desarrollo consciente de los sentidos y cómo estos impactan en el cuerpo y van modelando el cerebro, porque se entiende que antes de conocer el mundo y querer transformarlo, es necesario impulsar el propio conocimiento, lo que puede hacer cada uno en beneficio propio, con y para con los otros.

El cuerpo nos brinda este hermoso viaje, sin él no habríamos emprendido el camino. El cuerpo es el instrumento a través del cual suena la vida (Castellanos, 2022, p. 231).

Criterios y Herramientas de Observación

Dentro de la Escuela Bosque la observación es la herramienta que se aplica y acompaña todas las actividades y situaciones a resolver, ya que en la observación se puede evidenciar cómo se siente el niño, niña o joven cuando llega al espacio de esta gran aula abierta y durante el desarrollo de las propuestas, además se puede observar lo que va descubriendo y cómo va incorporando o cómo va modificando algunos aprendizajes y/o hábitos.

Se profundiza en tres aspectos que se desprenden de la Taxonomía de Bloom[7]:

        Los procesos cognitivos (desarrollados en la Taxonomía con las modificaciones realizadas en el año 2000, para la era digital).

        Los procesos en la consolidación de habilidades y capacidades.

Los procesos afectivos y su correspondencia corporal.

Se detallan en el Cuadro 1 del Anexo los criterios utilizados que hacen referencia a tres grandes áreas a saber:

        En relación al proceso cognitivo.

En relación a las capacidades /habilidades.

        En relación al manejo de la emocionalidad y el cuerpo.

Los criterios que están contenidos en la Tabla de observación se ponen en juego cada vez que se presenta una experiencia de aprendizaje, por ejemplo, las detalladas en “Escuela Bosque actividades y habilidades, documento de evidencias” (2021), que nos permite apreciar cómo cada participante explora sus posibilidades, como así también identificar necesidades o alentar el proceso de cada uno de los integrantes de los grupos.

Resultados, Retos y Dificultades

A poco de cumplirse cinco años de la Escuela Bosque[8], son alentadores los resultados que impulsan a seguir perfeccionando y buscando estrategias que ayuden a mejorar la propuesta, en el marco de la Educación no Formal. En este tiempo recorrido han transitado por la Escuela Bosque más de 250 niños, niñas y jóvenes[9].

Se observa que se sienten a gusto y, a poco de comenzar las actividades, muchas de las actitudes, expresiones y movimientos cambian; sin lugar a duda el ambiente donde se realizan y las propuestas realizadas son el motivo.  El ser escuchados, mirados y acompañados provoca modificaciones en sus formas de relacionarse.

Las actividades propuestas en la Escuela Bosque están lejos de lo que ofrece la tecnología basada en la luz, sonido y movimiento; los materiales con los cuales se trabaja son los aportados por la naturaleza y en algunos casos mediados por los docentes guías como pueden ser: vasijas, cuencos, bloques de madera, lápices de colores, hojas/cuadernos para escribir o dibujar, elementos todos ellos para reciclar ya que la consigna es brindar elementos que respondan a ¿qué otro uso nos puede brindar?

En este contexto los retos y desafíos fueron muy profundos al comienzo porque son niños, niñas y jóvenes que están acostumbrados a que las actividades estén basadas en lo que otros ya pensaron por ellos; en cambio, la propuesta de la Escuela Bosque es dejar participar a la hipótesis, a la creatividad e imaginación, a partir de una pregunta disparadora o resolver una situación problemática y enfrentar momentos de riesgo[10].

La adicción a la pantalla es tal que, en el transcurso de este tiempo, hemos asistido a momentos difíciles donde ante la negativa de brindar una computadora, tablet o celular, se desata la ira, el llanto y el enojo. Los aprendices que llegan a la Escuela Bosque deben transitar un período de “desintoxicación” tecnológica y en un primer tiempo se asiste a niños, niñas y jóvenes que padecen estrés y ansiedad por no poder conectarse o jugar al videojuego de moda.

Se han evidenciado niños, niñas y jóvenes con episodios de abstinencia tecnológica[11] causando angustia entre los pares que comparten las actividades; en esos momentos (también de aprendizaje y toma de conciencia) se proponen charlas, se les da la palabra, se les pregunta por los sentimientos y sensaciones que ha provocado la situación. 

Los desafíos entonces se centraron en hacer comprender la dinámica del espacio, primero por parte de los adultos y luego los niños, niñas y jóvenes, a entender el valor de la mirada, la escucha atenta y del movimiento en el proceso de aprendizaje.

Poco a poco se fue trabajando con el niño, niña o joven y la familia, algunos de ellos comenzaron a comprender lo perjudicial de la tecnología en las generaciones menores, mientras que otras solo minimizaron el comentario.

Es notable que cuando se trabaja en conjunto con la familia los resultados son positivos; atención, focalización, relajación, la frontera, el límite[12] amoroso, el respeto por el otro y por sí mismo, descubriendo que la palabra y la mirada sostenida son la llave de los aprendizajes pretendidos. Comprender la espera de la recompensa es un factor clave en el desarrollo del aprendizaje, ya que este proceso lleva implícito:

cambiar el foco de atención para solucionar un problema,

        trabajar con el error como aliado a buscar otras rutas de solución,

participar para disfrutar el proceso,

consolidar el aprendizaje logrado mediante la repetición consciente.

Para llegar a estos resultados los adultos también debieron transitar el camino de espera y desaprender formas educativas propias, arraigadas en sus biografías académicas, que muchas veces buscan soluciones rápidas y que los aprendizajes vayan concatenados a la edad cronológica, sin observar la individualidad del estudiante; en este punto, los parámetros psicológicos muchas veces nos pueden brindar una mala información perjudicando a los niños, niñas y jóvenes.

Otras situaciones que se pudieron evidenciar en este tiempo fue percibir niños, niñas y jóvenes que duermen poco, lo que dificulta acceder a un aprendizaje tranquilo y relajado. Esto nos está demostrando el estrés permanente al que los niños, niñas y jóvenes se enfrentan y atraviesan a diario debido a todas las actividades que realizan, las cuales demandan atención permanente, no logrando los resultados deseados en cada una de ellas y generando episodios de frustración y desinterés. 

Y, por último, destacamos la negativa a la escritura, acompañada de una pobre conciencia fonológica, no solo por el hecho de dejar plasmada una palabra, idea o un dibujo, sino niños, niñas y jóvenes a los que les cuesta el agarre del instrumento escritural en forma de pinza y esto nos habla del pobre desarrollo de la motricidad fina. Ante esto, también se pudo observar la deficiencia en la motricidad gruesa presente en el desplazamiento, en el trepar, en el equilibrio y cómo no se ha desarrollado conciencia, sobre todo en los jóvenes, del cuerpo y la ocupación en el espacio físico.

Muchos de los que llegan a la Escuela Bosque, acuden buscando algo que pueda mitigar la sensación de desesperación y frustración.

Aquí es muy importante destacar que la propuesta de la Escuela Bosque no sigue los ritmos y cronología que impone el currículum del sistema formal, sino que lo que se persigue es el refuerzo emocional en la consecución del aprendizaje y primordialmente en los pilares en lecto-escritura, matemática y ciencia destinando los tiempos necesarios para el error y el afianzamiento por medio de la repetición.

Por ello los docentes guías deben efectuar también un proceso de desaprender parte de lo que se instala en las biografías académicas de formación y animarse a recorrer nuevos caminos. Será el próximo desafío de la Escuela Bosque, ante esto establecimos un decálogo[13] para quien quiera sumarse a esta gran aventura.

Que el MIEDO NO es un aliado para el aprendizaje.

Que la REPETICIÓN CONSCIENTE es el compañero inseparable del aprendizaje.

Que el ERROR es el constructor sólido del aprendizaje.

Que las PALABRAS tienen peso, pueden encarcelar o brindar libertad en el aprendizaje.

Que ESCRIBIR es la habilidad humana que potencia sueños, concreta, acompaña y decreta oportunidades y posibilidades.

Que el LEER nos hace soñar, imaginar, viajar, conocer, nos brinda libertad en el aprendizaje.

Que la LÓGICA MATEMÁTICA está presente en todas las áreas y que todos podemos con las matemáticas.

Que las CIENCIAS están presentes desde los primeros pasos, los niños, niñas y jóvenes son “científicos sin laboratorios”, poseen el poder de la pregunta, ofrezcamos experiencias.

Que la SEGURIDAD y tranquilidad que se transmite y acompaña son componentes fundamentales y fundantes de un aprendizaje sólido.

Que el MOVIMIENTO y el SUEÑO son aliados inseparables, el cuerpo percibe lo que comunica al cerebro. Debe hacerlo sin elementos tóxicos que se desechan a través de un buen descanso.

Se adjunta en el anexo Cuadro 2 (Anexo) algunos ejemplos de los retos/dificultades y las acciones llevadas a cabo para transitar las mismas, para repensar acciones y esperar procesos. Es de destacar que cada una de las situaciones vividas es una oportunidad de comunicación y trabajo con la familia de los grupos de niños, niñas y jóvenes que concurren a la Escuela Bosque.

Discusión y Conclusiones

Al llegar a este momento y poder hacer una mirada que sintetice estos casi cinco años muchas son las razones que se suman para continuar con el desafío de la Escuela Bosque, las miradas teóricas dan el sustento para afianzar la tarea realizada porque los niños, niñas y jóvenes serán los adultos beneficiados mañana.

Muchos fueron los desafíos que se transitaron al comienzo de la puesta en marcha de la propuesta, las familias y sobre todo niños, niñas y jóvenes que se acercaron y no se sintieron a gusto o que no se pudo acompañar con las metodologías propuestas; esto da las pistas para trabajar en este desafío.

Motivar a más docentes a que se sumen a acompañar el desarrollo de una nueva propuesta, que requiere que se desprendan de formas, modos, hábitos de biografías académicas tradicionales y se sumen a un cambio en las metodologías alternativas que propone otro tipo de mirada docente.  

Por ello se fijan para los siguientes tres años los desafíos que se compartirán con las familias que ya acompañan y las nuevas que se acerquen, a saber:

Difundir el trabajo realizado, para lograr que más niños, niñas y jóvenes conozcan y se sumen a la propuesta, pudiendo evidenciar los cambios que se generan.

Propagar la premisa “todos pueden lograr los objetivos propuestos, no hay tiempos para cumplirlos, sí errores para transitar”.

Difundir la importancia del sueño, en niños, niñas y jóvenes como parte del proceso de aprendizaje.

Fortalecer la lecto-escritura y la matemática, como pilares fundamentales del aprendizaje mediante las herramientas que se disponen en los talleres.

        Sumar un espacio para adultos (docentes y familia), para acompañar los procesos de cambio en lo referente a “otras formas” de acceder al aprendizaje.

Propiciar y promover charlas, talleres y encuentros con adultos (padres, madres, tutores, abuelos) sobre diversos temas; entre ellos: el impacto de la tecnología en niños, niñas y jóvenes y la importancia del sueño en el aprendizaje.

Formar “docentes guías” para aulas abiertas[14].

           

“Un niño feliz y seguro, será un adulto capaz de enfrentar cualquier desafío; en la Escuela Bosque, escuela de Sentidos y con Sentidos, se trabaja por ello”

Referencias

Acaso, M., & Megías, C. (2017). Art Thinking. Cómo el arte puede transformar la educación. Editorial Planeta.

Brackett, M. (2022). Permiso para sentir. Educación para mayores y pequeños con el método RULER. Editorial Planeta. 

Brailovsky, D. (2021). Pedagogía del Nivel Inicial. Mirar el mundo desde el Jardín. Editorial Novedades Educativas.

Castellanos, N. (2022). Neurociencia de Cuerpo. Cómo el organismo esculpe el cerebro. Editorial Kairós.

Eisner, E. (2000). Perfiles de educadores: Benjamín Bloom, 1913-1999. Perspectivas: revista trimestral de educación comparada, 3, 387-395.

Fernández Coto, R. (2021). Cerebrando el aprendizaje. Recursos teórico-prácticos para conocer y potenciar el “órgano del aprendizaje”. Editorial Bonum.

Furman, M. (2021). Enseñar Distinto. Guía para innovar sin perderse en el camino. Editorial Siglo Veintiuno.

González López, L. (2015). Meditación para niños. En paz me levanto, en paz me acuesto. Editorial Plataforma Actual.

Paymal, N. (2014). Tomo I. Pedagogía para el Tercer Milenio. Editorial KIER. 

Perkins, D. (2016). El Aprendizaje Pleno. Principios de la enseñanza para transformar la educación. Editorial Paidós.

 


CÓMO CITAR: Peirone, S., & Di Marco, S. (2024). Escuela Bosque. Escuela de Sentidos y con Sentidos. Revista Pensadero: Conocimiento Docente, vol. 2, 37-54. Recuperado de https://revistapensadero.org/

Anexos

Tabla 1: Escuela Bosque, documento de observación 1 (2021)

Observación en relación al proceso cognitivo cuando…

Observación en relación a las capacidades/habilidades

cuando…

Observación en relación al manejo de la emocionalidad y el cuerpo cuando…

Puede recordar datos, hechos, términos; identificando, etiquetando, listando, cuestionando, entre otros.

Demuestra organización en sus tareas, en el material que manipula.

Identifica las partes del cuerpo y las sensaciones que se producen en él durante algún episodio.

Puede comprender cuando muestra entendimiento de hechos y datos, cuando compara, infiere, interpreta, clasifica, entre otros.

Evidencia comprender e identificar las partes o contenidos ya vistos.

Realiza sin dificultad movimientos en actividades dirigidas y/o en nuevas situaciones (trepa, salta, corre), desafiando lo establecido.

Puede aplicar, usar en una nueva situación, resolviendo un problema, se evidencia la aplicación de un conocimiento.

Expresa dudas y relaciones ante un nuevo desafío y /o actividad.

Demuestra desarrollo en agarres precisos en relación a la motricidad fina.

Puede analizar examinando y descomponiendo en partes identificando motivos o causas, encontrando evidencias que apoyen sus hipótesis.

Establece críticas de lo que observa y/o de lo que se le presenta como actividad.

Posee y desarrolla equilibrio en las distintas situaciones presentadas.

Corrige movimientos y postura de manera consciente ante las indicaciones recibidas.

Puede evaluar, defendiendo opiniones, realizando juicios sobre la información.

Accede a revisar y rehacer una producción, tomando las sugerencias.

Demuestra una buena relación cuerpo/entorno, dimensionando su ubicación en el espacio.

Puede crear, cambiando lo recopilado combinando elementos en un nuevo modelo.

Asume riesgos, se desafía para solucionar la situación problemática/desafío planteado.

Evidencia una buena relación viso motora en las actividades presentadas.

Fuente: Elaboración propia.

Tabla 2: Escuela Bosque, documento de auto observación (2021)

Criterios de valoración

Valoración

Descripción

Siempre

A veces

Nunca

Cuesta expresarse

Llegada al lugar, de buen ánimo

 

 

 

 

Participación en las actividades

 

 

 

 

Predisposición para compartir

 

 

 

 

Pregunta sobre la actividad

 

 

 

 

Observa antes de iniciar una tarea

 

 

 

 

Manipula libremente materiales y objetos

 

 

 

 

Pone palabras (orales y escritas) a lo que va realizando

 

 

 

 

Explica lo vivido en cada actividad

 

 

 

 

Elabora dibujos para explicar

 

 

 

 

Relaciona con otros contextos

 

 

 

 

Introduce ejemplos de otros contextos

 

 

 

 

Se predispone a las caminatas y el movimiento

 

 

 

 

Maneja el cuerpo y el equilibrio

 

 

 

 

Discute, se enoja, se separa del grupo

 

 

 

 

Comprende las consignas

 

 

 

 

Elabora conclusiones propias

 

 

 

 

Establece ritmos de trabajo personales y/o grupales

 

 

 

 

Acata las decisiones de los demás

 

 

 

 

Promueve consensos y acuerdos

 

 

 

 

Posee iniciativa propia

 

 

 

 

Sus intervenciones son ocurrentes y creativas

 

 

 

 

Fuente: Elaboración propia.

Tabla 3: Escuela Bosque, documento de auto observación (2021)

Docente Guía: (Nombre y Apellido)

Criterios de observación de la práctica ofrecida

Acciones realizadas para favorecer el proceso de aprendizaje

Cuál es mi nivel de acompañamiento del proceso

A.            Enriquecedor

B.            Aceptable

C.            Debo frenar mi ansiedad

Clarificar, identificar cualquier confusión o malentendido para que el estudiante/aprendiz pueda abordarlo de manera constructiva.

¿Ofrezco preguntas orientadoras? ¿Intervengo en la práctica ofrecida? ¿Resuelvo la actividad ofrecida?

 

Valorar, resaltar los aspectos positivos.

¿Aprecio lo realizado? ¿Acompaño con énfasis lo logrado, sin importar el resultado? ¿Genero un clima de confianza y colaboración?

 

Expresar inquietudes, permito que el estudiante/aprendiz reflexione sobre su propio proceso y considere otras formas de abordar la tarea.

Le ofrezco preguntas como: ¿De qué otra forma crees podríamos llegar a este resultado? ¿Cómo podrías explicarme o enseñar a alguien más?

 

Hago sugerencias.

Le sugiero que me ofrezca más ejemplos, información para alentarlo a indagar más sobre el tema y buscar otras opciones o plantear una nueva tarea, teniendo en cuenta lo observado.

 

Me vinculo con el estudiante/aprendiz.

¿Cómo me impactó emocionalmente? ¿Ofrezco una buena comunicación? ¿Busco reducir la brecha entre el estado inicial y lo que se propuso con la actividad? ¿Acompaño a transitar el proceso, desde la tranquilidad corporal?

 

Fuente: Elaboración propia.

Cuadro 1: Informe de Observación - Escuela Bosque - Año

Nombre y Apellido:                                                                                                                   

Grupo:

Sobre su proceso Cognitivo: 

 

Sobre sus capacidades y habilidades:

 

Sobre su relación con el cuerpo:

 

Fuente: Elaboración propia.

Cuadro 2: Escuela Bosque, documento de registro de evidencia (2021)

Reto / Dificultad

Reacciones

Acciones llevadas a cabo

Ofrecer materiales no convencionales:

*lápices usados

*hojas recicladas

*cuencos, latas, envases (plásticos y de vidrio)

*cajas de cartón

*ramas, palos, maderas de distintos tamaños

*otros

Algunas expresiones al recibir el material con el que realizan la actividad:

(Grupo 1 y 2)

*no me gusta trabajar con esto, es viejo y feo (algunos suelen llorar)

*yo quiero mi teléfono

*quiero que me vengan a buscar

*mi mamá me da su cartuchera de lápices para jugar

*yo uso las hojas que mi hermano tira de la escuela para hacer bolitas

Ante las evidencias de aversión, disgusto, enfado, se pregunta por qué se siente de esta manera, por qué no le gusta trabajar con el material, se invita a que el momento pase, y se propone que se piense sobre ¿qué otros usos imaginan para ese material?

Se ofrecen espacios de contacto con la naturaleza:

*para relajar, al lado de un árbol,

*mirar las nubes, y buscar imágenes, apreciar el sol (si el tiempo lo posibilita)

* si llovizna, salir a recorrer el Monte Nativo (que rodea el espacio de la Escuela)

*sentir los olores que se desprenden del entorno cuando se recorre y camina por el predio de la escuela

*manipular objetos, acariciar animales

*brindar comida a los animales

Algunas expresiones al recibir al enfrentar la experiencia:

(Grupo 1 y 2)

*no me gusta caminar

*no veo nada, no es como la tele

*me da sueño, ¿puedo dormir?

*no me gusta mojarme

*los olores son fuertes

*se paralizan al caminar por el barro (lloran al ensuciarse)

*otros corren, saltan, se ensucian (se ríen al verse con barro)

*se miran las manos o miran las caras de sus compañeros sucias con detenimiento

*me da miedo que me muerdan o piquen los animales

 Ante las reacciones que se van evidenciando en cada integrante de los grupos, se brindan oportunidades de poner palabras a lo que van sintiendo, observando cómo asumen los riesgos que produce cada experiencia, invitando poco a poco a que transiten la misma, hablar sobre el llanto y la risa.

En los casos que sienten sueños, se aprovecha a hablar del mismo y se ofrecen espacios de “sueño”, (se preparan lugares para dormir, de manera simple).

Se destaca que los Retos y Desafíos observados, siempre son relacionados a los desafíos emocionales que genera cada experiencia a las que los niños, niñas y jóvenes se exponen, evidenciando e infiriendo como van siendo enfrentados desde los entornos de crecimiento y socialización a los momentos de aprendizajes.

Fuente: Elaboración propia.


 



[1] Argentina; Córdoba Los Potreros: Latitud 32° 8’ Sur - Longitud 64° 2’ Oeste - Altitud 378 m/snm.

[2] Servicio gratuito y voluntario durante un año a una escuela de ciegos y sordos Rosa Gómez de Mellina, de la ciudad de Río Tercero Córdoba Argentina.  Taller de lengua de señas avalado por la Asociación de Sordos de San Francisco; Córdoba Argentina dictado para personas adultas.

[3] Firma de convenio con la Fundación Vemos con el Corazón (Toluca, México), institución que se dedica a la formación de personas con discapacidad visual, el vínculo consiste en intercambiar experiencias y capacitaciones. Capacitación con CETAC (Centre de Terapies Assistides amb Cans - Barcelona) brinda por única vez en Argentina su capacitación en la provincia de Santa Fe, Argentina.

[4] Se destaca que al grupo se los divide en dos, teniendo en cuenta su edad cronológica; Grupo 1 de 2 años y medio a 6 y Grupo 2 de 7 a 12 años.

[5] Escuela Bosque (2021) acervo personal de los autores, sección actividades en el Río Ctalamochita con grupo de niños y niñas de dos a seis años.

[6] Caja de Herramientas de la Escuela Bosque; “Bitácora Personal”, cuadernillo de hojas recicladas que se entrega a cada aprendiz para el registro de su experiencia en cada encuentro.

[7] Se toma como referencia el texto publicado en Perspectivas: revista trimestral de educación comparada (París. UNESCO: Oficina Internacional de Educación), vol. XXX, n° 3, septiembre 2000, págs. 423-432 ©UNESCO: Oficina Internacional de Educación, 2000. Este documento puede ser reproducido sin cargo siempre que se haga referencia a la BENJAMIN BLOOM (1913–1999), Elliot W. Eisner.

[8] Fecha de inicio de las actividades de la Escuela Bosque, marzo de 2020.

[9] Se expresa de esta manera ya que al ser una experiencia “no formal”, algunos participantes tienen asistencia discontinua. Nota de las autoras.

[10] Por “riesgo”, lo que no implica peligro, entendemos aquellos momentos en donde se presenta el desafío de encontrarse solo ante otro y resolver la situación, como también situaciones donde la destreza sea el protagonista y desafiarse a conseguir lo que se busca. Nota de las autoras.

[11] Pedir el celular de los adultos presentes para jugar. O aislarse y llorar por no poder seguir con el juego que habían comenzado en la casa antes de ir a la Escuela Bosque. Estas acciones van disminuyendo a medida que pasa el tiempo acompañando a descubrir otras actividades y cosas (simples) dentro del predio de la Escuela Bosque.

[12] Aquí nos gusta establecer esta diferenciación, porque esta frontera se establece (en diálogo) entre quienes asisten a la Escuela Bosque, se construye entre todos, mientras que el límite es algo probado y se evidencia la consecuencia de pasarlo o transgredir.

[13] Decálogo Docente/guía de la Escuela Bosque, elaboración propia.

[14] Entiéndase como tal a los espacios de aprendizaje fuera de las estructuras edilicias escolares, encontrándose aulas abiertas donde un niño, niña o joven se sienta movido por la curiosidad y sea acompañado por un adulto que acompañe y/o guíe el descubrimiento de afirmación o negación de la hipótesis que media dicha curiosidad.