Ni caso a las 'vacas sagradas'

Empecemos por el final: “Ni caso a las ‘vacas sagradas’… Entre los profesores tenemos que escucharnos más”. El mejor resumen posible de la #JornadaPensadero lo hicieron a dos voces dos Javieres. Uno Valle, otro Monteagudo. Uno especialista en política educativa de la Universidad Autónoma de Madrid, otro responsable de formación del CRIF Las Acacias. Los dos, ante todo, profesores: profesores acostumbrados a bregar por espacios en los que sus compañeros puedan formarse y desarrollarse profesionalmente; profesores convencidos de que entre nosotros tenemos que escucharnos más.

Ambos acompañaron a los asistentes e intervinieron en los procesos de validación de prácticas educativas antes de cerrar la Jornada Pensadero de maestros. Jesús Manso, miembro de nuestro comité asesor (y muchas más cosas), moderó ese diálogo final entre Javier Monteagudo y Javier Valle y, de paso, nos regaló una definición de la Jornada que no queremos que caiga en saco roto: “un congreso invertido en el que el protagonismo ha estado en la experiencia y en el conocimiento profesional de los docentes”. Las conclusiones de Monteagudo y Valle nos han servido para hilar la siguiente crónica, no apta ni para gurús ni para personas con la piel demasiado fina…

“Hoy no he visto profesores-pañuelo”

Para Javier Valle, la Jornada fue “un chute de optimismo”. El investigador de la UAM, asesor de centros para la implantación real de las competencias clave, quiso destacar la ausencia de “profesores-pañuelo, esos docentes que convierten cualquier taller de formación en una terapia de grupo”. “Ya sabemos que muchas veces las condiciones son malas, pero la pregunta es qué puedes hacer tú en tu aula”, afirmó Valle, para después incidir en la calidad de las propuestas presentadas en el grupo de trabajo al que acudió.

Grupo de trabajo 1

La isla desierta

Presentada por Carlos Quilez y Beatriz Rada (IPS Carabanchel)

El pasaporte

Eline Lund e Isabel Serrano (Colegios Fram)

Tirar de la lengua

Alfredo Serrano y Gema González (IES Villa de Vallecas)

#MusicDreams

Alexandra Miguez (IPS Carabanchel)

Proyecto Refugiados

Valeska Ferrer, Ana Gutiérrez y Blanca Fuentes (Colegio Sagrada Familia de Urgel)

“No es lo mismo dar feedback que dar por el feedback”

Javier Monteagudo tiró de humor y tomó prestada una frase de Daniel Irazola para ilustrar uno de los problemas que nos encontramos al poner en marcha iniciativas de intercambio profesional y evaluación de la práctica docente. Monteagudo subrayó la necesidad de establecer dinámicas horizontales, en las que la evaluación sea una verdadera evaluación entre iguales, liderada por los propios docentes y apoyada en protocolos de feedback claros y rigurosos. Todavía no estamos acostumbrados a dar feedback en un entorno profesional, y hay reticencias importantes a la hora de observarnos mutuamente o de grabarnos, pero “la generosidad y la valentía” con la que los participantes en la Jornada han compartido y discutido su trabajo es una muestra de que a los docentes nos preocupa cada vez más validar lo que hacemos.

Grupo de trabajo 2

Disminuir la prisa en los docentes

Estefanía Torrijos (Universidad Francisco de Vitoria y Colegio Mater Amabilis)

Lectura fácil en la universidad

Javier Alcázar (Universidad Pontificia Comillas. Programa Tecnodemos)

Proyecto #RedConsejos

Juan Ignacio Morata (Proyecto colaborativo intercentros)

Los sabios de la túnica color ciruela

María Luisa Calatayud (Facultad Educación UCM)

Desarrollo de aula invertida en la universidad

José Soler (Universidad Politécnica Madrid)

“La profesión docente es un continuo que no se puede separar”

En opinión de Javier Valle, y tras años de investigaciones llevadas a cabo por el Grupo de Investigación sobre Políticas Educativas Supranacionales (GIPES), “cuando hablamos de política educativa en relación al profesorado, no podemos parcelar las soluciones sino que hay que tener inteligencia estructural suficiente para incluir todos los hitos y procesos que se dan durante la carrera docente”. Según Valle, esta idea de que la profesión docente es un continuo también se hizo visible en la Jornada, especialmente en el bloque de Experiencias profesionales.

Este bloque comenzó con las intervenciones de Mari Cruz Gómez y de Pablo García. Mari Cruz y Pablo nos contaron su experiencia de acompañamiento profesional y observación mutua dentro del programa de Empieza por Educar (EXE), la primera como tutora y el segundo como maestro. Ambos pusieron en valor los procedimientos y las herramientas que se pueden utilizar para medir la eficiencia de una práctica educativa pero, sobre todo, destacaron “el brutal aprendizaje que se produce cuando observas a un compañero trabajar y cuando dejas que un compañero te observe”.

Beatriz Niño, profesora interina de Secundaria y FP Básica, nos habló de las dificultades que se ha encontrado en sus primeros de docencia y de la positiva influencia que tienen en su trabajo los compañeros más veteranos. Beatriz se mostró convencida de que «para aplicar bien una metodología (flipped classroom, trabajo cooperativo, escape room, etc.) es necesario ver cómo les funciona a otros compañeros, y no tanto apuntarse a cursos y recibir clases teóricas sobre ella”.

“La profesión docente es un continuo que no se puede separar”

En opinión de Javier Valle, y tras años de investigaciones llevadas a cabo por el Grupo de Investigación sobre Políticas Educativas Supranacionales (GIPES), “cuando hablamos de política educativa en relación al profesorado, no podemos parcelar las soluciones sino que hay que tener inteligencia estructural suficiente para incluir todos los hitos y procesos que se dan durante la carrera docente”. Según Valle, esta idea de que la profesión docente es un continuo también se hizo visible en la Jornada, especialmente en el bloque de Experiencias profesionales.

Este bloque comenzó con las intervenciones de Mari Cruz Gómez y de Pablo García. Mari Cruz y Pablo nos contaron su experiencia de acompañamiento profesional y observación mutua dentro del programa de Empieza por Educar (EXE), la primera como tutora y el segundo como maestro. Ambos pusieron en valor los procedimientos y las herramientas que se pueden utilizar para medir la eficiencia de una práctica educativa pero, sobre todo, destacaron “el brutal aprendizaje que se produce cuando observas a un compañero trabajar y cuando dejas que un compañero te observe”.

Beatriz Niño, profesora interina de Secundaria y FP Básica, nos habló de las dificultades que se ha encontrado en sus primeros de docencia y de la positiva influencia que tienen en su trabajo los compañeros más veteranos. Beatriz se mostró convencida de que «para aplicar bien una metodología (flipped classroom, trabajo cooperativo, escape room, etc.) es necesario ver cómo les funciona a otros compañeros, y no tanto apuntarse a cursos y recibir clases teóricas sobre ella”.

“Ante el viento de cambio uno puede ser muro o molino”

Ese fue el comienzo de la Jornada que dos Javieres cerraron. Uno, Monteagudo, que había invocado una y otra vez la responsabilidad de los docentes en la creación de conocimiento educativo, no titubeó en su despedida: “Somos nosotros los profesionales, así que tomemos el control y digamos el qué y el cómo”. Otro, Valle, que había proclamado sin ambages el nuevo marco competencial europeo, se marchó con una metáfora: “Ante el viento de cambio uno puede ser muro o molino”.

Gracias a todos los «molinos» que hicisteis posible la Jornada: a Javier y a Javier; a Empieza por Educar, a GIPES y a la Fundación Francisco Giner de los Ríos; a Mariví, a Tatiana, a Támara, a Rocío, a Nelia, a Jesús y al resto del Comité Asesor; a todos los que compartisteis vuestras experiencias profesionales; a todos los asistentes, a todos los que nos seguisteis por redes sociales (mención especial a @carmeniglesiasb) y a todos los que con vuestro móvil contasteis lo que ocurría (mención especial a @severota). Pero, sobre todo, gracias a todos los maestros y profesores que presentasteis prácticas sin miedo a cuestionar vuestro propio trabajo en busca de evidencias. Estamos seguros de que ese es el camino.